#ElArrabal todavía existe



#BuenosAires. Una ciudad realmente literaria y absolutamente fotografiable. Guarda en sus barrios mitos, la historia de sus generaciones, la diversidad de su cultura. Palermo evoca a Borges, la Boca a Quinquela Martín, San Telmo a sus edificios históricos y muchos barrios periféricos al arrabal. Literatura y fotografía son inseparables a la hora de pensar en la Ciudad y en esta ocasión vamos a presentarles a Horacio Coppola (1906-2012), un fotógrafo que como ningún otro registró la ciudad en la década del 30, rescatando para siempre bellas estampas del centro y de los bordes de Buenos Aires. Pero Horacio Coppola no viene solo, sino de la mano de Jorge Luis Borges y del poeta Evaristo Carriego.

#DécadaDel30. Escenario de grandes cambios: la modernidad comenzaba a transformar la vida cotidiana y el aspecto de la ciudad. El campo y la ciudad tocados por el progreso.  El arrabal empieza a desaparecer junto a la figura del compadrito. Jorge Luis Borges (1899-1986), con su obra Evaristo Carriego, nos lleva de la mano, con una sensacional capacidad descriptiva, crítica, exquisita, por los suburbios de Buenos Aires con ese tono nostálgico de una ciudad que también tiene llanura. La Pampa está en esas esquinas de los barrios más alejados del centro, el campo se cuela en los patios traseros de las casas.  El progreso es uno de los grandes temas en la década del 30´. Horacio Coppola y Jorge Luis Borges se juntan en una obra que exalta los interrogantes que plantea ese progreso: Evaristo Carriego.  Una obra literaria de Borges que retrata la vida de un joven poeta del arrabal que murió muy joven en la Buenos Aires de 1912.

#EvaristoCarriego (1883-1912)  oriundo de la provincia de Entre Ríos, tenía costumbres camperas tan arraigadas que al llegar a Buenos Aires se esparcieron por todo el barrio de Palermo. Poeta de raíz, vecino del barrio de Palermo, visitante cotidiano de los cafés de Buenos Aires, fueron las chispas que sirvieron a Borges para hacer crecer su Evaristo Carriego como pintor de un siglo en el que Buenos Aires guarda sus mejores relatos de arrabal. Horacio Coppola, amigo personal de Borges, ilustró esta obra y puso en el centro de todas las miradas su enorme talento para fotografiar a esa Buenos Aires que el progreso comenzaba a llevarse. La ciudad tenía en sus bordes pedacitos de la pampa. Dónde estaban esos bordes: en el arrabal. Palermo fue el barrio en el que Borges creció al igual que el poeta Evaristo Carriego, un espejo con el que logró reflejar, a través de la vida del joven Evaristo, una atmósfera porteña. Pero no solamente un clima de época sino los fundamentos de una ciudad tan enigmática.

Horacio Coppola, Borges y Evaristo Carriego dan vueltas por las calles de Buenos Aires todos los días. A través de sus obras podemos conocer un poco más cómo es la ciudad en la que vivimos y encontrar pedacitos de décadas pasadas en alguna esquina de nuestros barrios.

Autor: Gabriela Oyola