¿Volver? #Clases presencialidad y polémica



La polémica sobre el regreso a la presencialidad escolar y las diferentes posturas al respecto analizadas por Luis Espeche

Esta época de pandemia y crisis global que vivimos vino acompañada de nuevos dilemas en los cuales nos estamos enroscando, planteando debates inéditos, difíciles de resolver: ¿Economía o Salud? ¿Libertad o Salud? ¿Educación o salud?

Así, nuevamente nos encontramos con un escenario polarizado en la opinión pública y los medios: quienes están a favor y quienes están en contra de la vuelta de los chicos al colegio. De ambos lados se ponen en juego argumentos sanitarios, sociales y psicológicos pero también cuestiones morales y de prioridad de valores.

Surgieron entonces preguntas como: ¿Es urgente que los chicos vuelvan al aula? ¿Se estigmatiza a los que no tienen conexión? ¿Se puede volver en el contexto actual?

#ClasesPresenciales y polémica

Esta época de pandemia y crisis global que vivimos vino acompañada de nuevos dilemas en los cuales nos estamos enroscando, planteando debates inéditos, difíciles de resolver: ¿Economía o Salud? ¿Libertad o Salud? ¿Educación o salud? El conflicto se focalizó, en un primer momento, en el retorno de las clases presenciales, anunciado para aquel ya lejanos, 17 de febrero en Ciudad de Buenos Aires y el 1 de marzo en la provincia. Hoy, apenas pasados dos meses de aquel inicio marcado por diferencias políticas, nos encontramos nuevamente con un escenario polarizado en la opinión pública, los medios y nuestros dirigentes: quienes están a favor y quienes están en contra de la presencialidad de los chicos en el colegio en el marco de esta segunda ola. De ambos lados se ponen en juego argumentos sanitarios, sociales y psicológicos pero también cuestiones morales y de prioridad de valore. Sin embargo hoy, aparecen las diferencias políticas y el foco puesto en quien gana la pulseada.

Surgen entonces preguntas como: ¿Es urgente que los chicos vuelvan al aula? ¿Se estigmatiza a los que no tienen conexión? ¿Se puede volver en el contexto actual?

La educación ante todo

“Otro año de escuelas cerradas tendría efectos psicológicos y sociales sin precedentes” afirmó un grupo de profesionales de la salud, la cultura y la educación apoyando la apertura prioritaria de las escuelas. Remarcaron también las limitaciones de la enseñanza virtual y la desigualdad en el acceso a las tecnologías para las cursadas on line.

Según una encuesta de Unicef, el 81% de los hogares donde viven niños, niñas y adolescentes está en contacto con el sistema educativo y recibe tareas escolares durante el aislamiento social. Mientras que el 18% de los adolescentes argentinos no tiene internet en su casa y el 37% no tiene una computadora disponible para hacer trabajos escolares.

Sin embargo entre las familias beneficiarias de la Asignación Universal por Hijo la brecha es más profunda: el 28% no tiene internet y el 53% estudia sin computadora. Asimismo el 25% de los adolescentes no tiene contacto con sus docentes.

Las consideraciones para defender las clases presenciales se sostienen tanto por los aspectos positivos, al considerar lo irremplazable de la presencialidad dado, principalmente, por el vínculo entre el docente y alumno. al considerarse la escuela como espacio de socialización, de integración, y de contención emocional, más allá de su estricta labor formativa y educativa. Y por la negativa, se enumeran las deficiencias y limitaciones pedagógicas mostradas por la docencia virtual y la desigualdad y exclusión que genera en los sectores más vulnerables que no cuentan con buenos niveles de conexión y acceso a las tecnologías. 

Para retratar esta posición podríamos plantear la siguiente cadena de valores a los que se asocia la educación: educación-igualdad, educación-socialización; educación – integración, educación – presencialidad.

La salud ante todo

Del lado de los gremios docentes se plantea, en cambio, que aun no están dadas las condiciones para el regreso de los chicos al colegio. Afirman que la circulación del virus aun es importante y la vuelta a clases implicaría poner en peligro a toda la comunidad educativa y la continuidad pedagógica.

Uno de los puntos tiene que ver con el traslado de alumnos y docentes. Solo por dar un ejemplo, la Ciudad de Buenos Aires, hoy tiene unos 300 mil estudiantes, de los cuales 30 mil viven en la Provincia de Buenos Aires, lo cual implicaría una movilización importante de familias y trabajadores.

Otro de los argumentos refiere a las condiciones de los establecimientos y los protocolos. En muchas escuelas hay falta de luz o de agua, habitual con altas temperaturas; que se suma a la escasez de personal y de productos de limpieza. También destacan la falta de protocolos para actuar ante una emergencia y la ausencia de soluciones si un chico se lastima o se descompone del calor por estar al sol.

Ahora bien, el argumento menos pensado es el que pone el foco en la supuesta estigmatización de los estudiantes que puede producirse si regresan prioritariamente quienes tuvieron menos conexión en la etapa de aislamiento. Según este punto de vista, se los expondría ante la mirada de sus compañeros y también frente a un mayor riesgo de contagio para ellos y sus familias. Entonces, paradójicamente, la pobreza y la exclusión son argumentos a favor y también en contra del pronto regreso a las aulas.

Por lo tanto esta posición asocia a la educación valores como condiciones edilicias, protocolos e igualdad entre los estudiantes.

La polémica está planteada, de uno y otro lado se plantean argumentos que nos llevan a elegir necesariamente entre dos polos: Educación o Salud y se asocian a ellos determinados valores y representaciones. Tal vez esto impide que el debate gire en torno a cuestiones más concretas y que se puedan integrar y complementar las miradas para lograr un mejor regreso a clases de los chicos y chicas. El debate recién comienza…

Autor: Luis Espeche