Luces y sombras del #TrabajoDesdeCasa



Junto con las medidas de aislamiento social que se decretaron a causa del Coronavirus fue tomando mayor protagonismo el home office o trabajo desde casa. Si bien no se trata de una modalidad completamente nueva, ya que muchas empresas importantes la venían implementando entre sus empleados, la extensión de la cuarentena obligó a que el teletrabajo se ponga en marcha en todos los espacios laborales y profesiones donde pudiera realizarse.

Ahora bien, frente a este cambio laboral nos preguntamos ¿Cuáles son los pro y los contra del trabajo remoto? ¿Qué recomendaciones podés tener en cuenta si estás trabajando desde casa o vas a hacerlo?

Beneficios

  • Organización y autonomía: podemos canalizar los flujos de trabajo según el horario que nos resulte mas conveniente y adecuarlos a nuestras tareas y situaciones.
  • Optimización del tiempo: al no tener que trasladarnos hacia nuestro trabajo, podemos invertir ese tiempo en las tareas laborales como en otras actividades y tener jornadas más productivas y diversificadas.
  • Combinar vida laboral y profesional: permite que podamos trabajar y compartir más tiempo con la familia o con quienes estemos pasando la cuarentena.
  • Reducir gastos: de transporte, de comida y/o de personas destinadas al cuidado de los hijos cuando estamos en el trabajo.
  • Mayor confianza: desempeñarnos en un entorno propio y familiar puede aumentar nuestra confianza y seguridad y potenciar nuestro rendimiento e incluso nuestra creatividad.   
  • Desarrollo de habilidades digitales: necesariamente tendremos que mejorar nuestras capacidades para interactuar con la tecnología, con las plataformas on line, redes sociales, sitios web, servicios de mails y otras herramientas digitales que estimularán nuevos aprendizajes.

Riesgos

  • Distracciones: al hacer home office podemos estar expuestos a muchos factores de distracción: dispositivos de entretenimiento (televisión, videojuegos, música), convivencia con familiares, redes sociales, llamadas telefónicas personales o chats son tan solo algunos de ellos.
  • Problemas técnicos: al depender de la tecnología, es esencial contar con una conexión a internet estable, equipos en buen estado y que no haya cortes de luz.
  • Tendencia a trabajar más horas: al encontrarnos en un entorno familiar y sin los límites de los horarios de oficina puede resultarnos difícil sostener el horario habitual de nuestras jornadas y podemos caer en jornadas muy extensas al no medir los tiempos de nuestras tareas.
  • Impacto físico: sequedad ocular, dolores musculares o de cabeza son algunas de las consecuencias de estar muchas horas frente a la pantalla. Y emocionalmente podemos experimentar angustia, ansiedad y una sensación de aislamiento al no interactuar presencialmente con los equipos de trabajo.
  • Seguridad en los accesos: olvidarnos de cerrar las sesiones de las cuentas de mails laborales, administradores web, documentos o de la misma PC cuando no estamos usándola puede dejar expuestos documentos o información confidencial de nuestra organización. Sobre todo si otros miembros de la casa o niños utilizan los mismos equipos o aplicaciones.
  • Superposición del mundo personal con el laboral: que se cruce un familiar cuando estás participando de una videoconferencia, enviar por error mensajes personales a los chats o grupos de whatsapp laborales, o que los niños nos interrumpan varias veces, son algunos hechos relacionados a este momento tan particular que vivimos.

Tips a tener en cuenta

1- Acondicionar el espacio donde vamos a trabajar para que tengamos todo lo que necesitamos y alejar los elementos que pueden distraernos.

2- Planificar el tiempo y plantearnos objetivos concretos también es una forma de organizarnos en nuestra jornada laboral.

3- Llegar a acuerdos con las personas con quienes convivimos para evitar interrupciones en nuestro horario laboral e impedir situaciones incómodas.

4- Contar con contraseñas robustas que no sean fácilmente deducibles y utilizar los segundos niveles o verificación en dos pasos, lo que haría más difícil violar el ingreso.

5- Asegurarnos de contar con una conexión segura y  evitar las redes inalámbricas ajenas, dado que cualquiera puede acceder a nuestros datos si la conexión no se encuentra encriptada.

6- Mantener los dispositivos actualizados, ya que esto ayuda a potenciar la seguridad. Probablemente, las nuevas versiones incluyan una protección adicional.

7- No abrir correos o archivos que provengan de remitentes desconocidos o inesperados.

8- Chequear que todos los tipos de conexiones estén deshabilitadas cuando no las usemos, por ejemplo el “Bluetooth”.

9- No instalar programas desconocidos.

10- Utilizar todos los filtros y servicios de seguridad que ofrecen las distintas herramientas y sistemas de internet.

¿El trabajo del futuro?

Cambia, todo cambia es una afirmación que tal vez no nos diga mucho pero es la frase que más define la realidad actual. En tan solo unos meses nos encontramos viviendo situaciones sociales, sanitarias, económicas y laborales inéditas. A la vez, una vez más las tecnologías son parte de importante de los cambios y por momentos parecieran signar nuestro camino.

Sin embargo, una de las primeras cuestiones a tener en cuenta es que no todas las actividades, profesiones y oficios son posibles de ser realizadas vía remota. Y a su vez, no todas las personas cuentan con las condiciones tecnológicas y habilidades en el mundo digital como para poder sostener su rendimiento laboral bajo esta modalidad.

Esta es una realidad que también se está poniendo en evidencia por estos días y por eso las posibles soluciones deben escuchar la mayor cantidad de voces posibles. Con ello se retomarán debates contemporáneos y surgirán otros inéditos para repensar nuestros modos de relacionarnos, producir y habitar el mundo. Todos deberíamos poder tener la palabra y sumar nuestra mirada.  

Autor: Luis Espeche