La difícil tarea de #MantenerElEquilibrio en cuarentena



A no ser que vivas en medio del campo, sin acceso a noticias o internet, o te hayas recibido de monje tibetano, estás absorbiendo un montón de noticias constantemente. Peor aún, con el afán de querer estar informado, te pasas el día leyendo las novedades en Internet, escuchando la radio o viendo la tele para ver cómo sigue la pandemia, la cuarentena y la mar en coche.

Vivimos en una era en la que la globalización y la sobreinformación son moneda corriente. Consumimos todo el tiempo. Y a veces eso que consumimos ni siquiera es lo que queremos consumir. Incluso creemos que elegimos, y no es tan así . La realidad es que escuchar, ver o leer todo lo que podemos, ahora que “tenemos tiempo”, nos puede generar más ansiedad y angustia que la cuarentena en sí. Por eso, en esta nota vamos a cambiar el foco y te voy a contar qué podes dejar de hacer o que hacer menos, para sentirte bien sin culpa, sin ansiedad ni incertidumbre.

¡Consumí menos noticias! Si bien tenemos que estar informados de la situación actual, no hace falta estar todo el día frente a la televisión, ni escuchando noticias en la radio,  ni leyendo todos los diarios, ni sumergido en las redes sociales.

Elegí vos cuáles son ” tus batallas” . Llenarte de tareas que deberías hacer ahora que “tenés tiempo” puede generarnos más ansiedad en lugar de ayudarnos. Liberate de esa seguidilla de preguntas que que están a la orden del día ¿desarrollaste una nueva habilidad? ¿planeaste nuevos proyectos? ¿aprendiste cosas nuevas?

Habrá días que vas a querer hacer miles de actividades físicas: limpiar tu casa (sí, ¡también cuenta como ejercicio!), hacer alguna rutina de entrenamiento, tal vez vas a preferir pasar el día cocinando porque te inspiraron algunas recetas que viste por ahí. Y vas a tener días en que no vas a querer sacarte el pijama. En los que leer o ver una serie sin moverte del sillón o de la cama va a ser lo más productivo del día… ¡y está bien! A veces necesitamos descansar, estar en silencio, llevar la mente a otra realidad (el libro o la serie) por un rato, y es totalmente válido.

Permitite “hacer nada” y con ello va la sugerencia que, seguramente, escuchaste o leíste en más de oportunidad: anímate a cerrar los ojos, ubicarte en una postura cómoda, la que quieras, y simplemente focalizá tu atención en tu respiración. Si sentís que es mucho y no podés solo, buscá ejercicios de respiración o meditaciones guiadas, hay muchas en internet.

Si todos supieran los beneficios que nos brinda una respiración consciente o una meditación, seguramente lo harían tantas veces como lavarse los dientes, sin pensarlo tanto y como hábito en tu día.

Aceptate más. Decidir que solo vas a consumir determinadas noticias en determinados momentos, ser consciente de qué querés hacer y qué no aunque tengas todo el tiempo del mundo, y hacerte cargo de ello. Eso significa conocernos, autoobservarnos, y aceptarnos tal cual somos. Sincerarte con lo que realmente querés y podes hacer, es mucho más beneficioso que hacer todo lo que nos dicen que tenemos que hacer y sentir culpa si no lo hacemos.

Por último, ¡Movete un poco! Y con esto no quiero obligarte a hacer las rutinas espectaculares que hay por todos lados, simplemente sé consciente de que el movimiento es salud, nuestras articulaciones, músculos, huesos, todo nuestro cuerpo se beneficia con movimiento. Hacer ejercicios de movilidad articular, aflojar tu cuello y hombros, movilizar tu columna para lubricar todas tus vértebras y mejorar tu postura, no te llevan más que 10 minutos y a largo plazo nos brinda mayor bienestar. Nuestro cuerpo físico necesita movilidad para estar sano y estar sano en estas épocas es algo esencial, ¿no?.

Luciana es Licenciada en Marketing – Alumna y profesora de Hatha Yoga y  Yoga Terapéutico. 

Podés conectarte con ella en su instagram: www.instagram.com/lulmasia

Autor: Luciana Masia