#ElTiempo en cuarentena



Hay un factor clave del que disponemos en estos momentos y generalmente no tenemos presente: el tiempo. ¿Cuántas veces nos quejamos de la cantidad de cosas que no podemos o dejamos de lado por no disponer de tiempo?

Es el momento de poner a prueba todo eso que nos planteamos y realmente interrogarlo. Por supuesto, va a depender de cada historia en particular, pero seguramente en este momento tengamos más disponibilidad. Si pensamos por ejemplo los minutos que ahorramos al no tener que “prepararnos”, ni salir para ir a trabajar, al no tener que madrugar para llevar a los chicos al colegio, ni tener ese buen rato de viaje para regresar a nuestra casa; ya disponemos de un valioso tiempo con el que habitualmente no contamos.

Pero ¿qué hacemos con ese tiempo? Si bien va a depender de cómo y con quién nos encontremos, las posibilidades son miles: retomar ese libro que hace tiempo tenés ganas de leer, empezar ese curso online que tanto te gustaría hacer, escribir, cocinar, ordenar la casa, limpiar, separar cosas que ya no usás para donar o reciclar, ejercitarte, planificar cómo quisieras que sigan tus días, tus meses, tu año, luego de este período, plantearte objetivos o ver en que instancia estás para alcanzar aquello que ya te propusiste… y así podría seguir enumerando mucho más. Incluso, muchas de ellas pueden adaptarse para ser compartidas con quienes convivas y se convierta en un trabajo en equipo. Tené en cuenta que estos días distintos requieren de acciones diferentes. Lo importante, aquello que quiero que intentes, es que si tenés la suerte de poder estar en casa y tu mayor preocupación es qué hacer con este tiempo libre “impuesto”, trates de enfocarte en aquello que sea productivo y saludable. En realizar actividades que convocan a la creatividad, a la imaginación, a la revisión de esas cosas que la vorágine del día a día nos impide ver. Pensá que tener tiempo libre en casa es algo que, seguro, en algún momento deseaste por eso, es tiempo de apropiarte de él y aprovecharlo.

Incluso en algunas situaciones en las que te gane el aburrimiento, la angustia o la ansiedad. Es necesario que entiendas que es común que estos sentimientos afloren en procesos como estos por eso, no debés negarlos, sino aceptarlos, escucharlos, revisarlos y darles lugar. A no desesperar ni preocuparte, con que te ocupes de ellos alcanza. Abrumarnos con actividades con tal de llenar espacios o huecos, no sirve. Hay momentos en los que es necesario frenar para dar lugar a nuevas ideas, a diferentes opciones y a modos de hacer alternativos que nos surjan.

No tengamos miedo a reducir la velocidad o el ritmo de nuestros días, ese manejo del tiempo puede ser un gran aliado si sabemos utilizarlo a nuestro favor.

Hoy se nos presenta una gran oportunidad de conectar con nuestro espacio, con nuestro tiempo, con nuestros sentimientos de una manera distinta. Una gran oportunidad para escuchar (nos) más, recuperar la palabra y el dialogo. Para dedicarle más horas de calidad a los hijos, o para compartir más momentos con la pareja, o para mimar y disfrutar con las mascotas. En definitiva, dedicar (nos) más tiempo a nosotros y a aquellos que más queremos, incluso teniéndolos lejos.

Apropiémonos de este tiempo para que al salir de este confinamiento no seamos los mismos. Usémoslo para repensarnos lo suficiente y poder ser una mejor versión de cada uno de nosotros, sabiendo que la solidaridad y la responsabilidad son las dos armas fundamentales para salir adelante de cualquier situación y fundamentalmente de una afección colectiva como la que estamos transitando.

*Cecilia Vaccarini Psicóloga UBA – M.N. 69579

Autor: Cecilia Vaccarini