De ellas no se habla #funerarias. Tan invisibles como necesarias.



Estamos viviendo una situación muy peculiar y atípica tanto en el mundo como en la Argentina. Una pandemia mundial. Un panorama que al comenzar este 2020 no se nos hubiese ocurrido imaginar; y sin embargo, está ocurriendo.

Cuarenta obligatoria en muchos países del mundo, medidas económicas que se definen día a día para paliar la enorme crisis que está atravesando el mundo, recaudaciones de todo tipo para el apoyo de los sistemas de salud y asistencia alimenticia para quienes están en situación de calle, pero eso no es todo.

Uno de los sectores de los que no se habla, se comenta poco y no se reconoce hasta que colapsa, como pudimos ver estos días a través de imágenes impactantes en Quayaquil, es el servicio fúnebre. ¿Por tabú, por la incomodidad que nos genera hablar de la muerte y lo que pasa a su alrededor cuando nos toca? Quizás sea un poco de todo. Sin embargo, es parte fundamental y sumamente necesario en una situación como la que está atravesando el mundo hoy.

Es por ello que nos pareció importante contar qué pasa y cómo transita este sector la situación actual. Así como los sistemas de salud están colapsando en muchos países, también las empresas de servicios fúnebres se encuentran en un proceso bastante complejo. A raíz del alto riesgo de su labor, muchos de sus empleados están en cuarentena. Al no poder parar y trabajar 24 /7, los horarios laborales de sus empleados se extienden. Las medidas de salubridad son absolutamente estrictas y aun así, no se garantiza que se evite el contagio . Ahora bien ¿cómo está funcionando este sector en Argentina y más precisamente en Buenos Aires?.

La Policia Mortuoria, quien es el ente regulador de fallecimientos en la Capital Federal, estableció un protocolo para afrontar el COVID-19 que rige tanto las empresas del sector funerario como el sistema de salud, quienes deben cumplir y tomar los recaudos que allí se indican. A continuación te detallamos algunos de los puntos más importantes vinculados a la operatoria de las empresas de servicios fúnebres.

Protocolo de la Policía Mortuoria COVID – 19

1- Cada fallecido que se retire de algún establecimiento debe figurar en su certificado de defunción si murió por Coronavirus o no, aunque ésta no sea la causa de su muerte.

2- El personal de los establecimientos como sanatorios, hospitales, morgues, entre otras, deberán hacer entrega de los fallecidos con el virus en 2 bolsas de óbito, debidamente desinfectadas y precintadas.

3- Los empleados fúnebres deben hacer retiros con barbijos, doble guante, mamelucos que cubran todo el cuerpo y se deben desinfectar una vez se realice el retiro.

4- El fallecido por el virus debe ser ingresado al ataúd con cofre metálico, una vez se realice el labrado y aprobada la documentación, se procederá a la cremación o inhumación en Tierra. (Ningún fallecido con coronavirus podrá ser inhumado en nicho, panteón o bóveda sin ser cremado) .

Sin embargo, ésto no evita a los trabajadores fúnebres un posible contagio y aun faltan definiciones uniformes en todo el país tanto sobre el manejo de los cuerpos, como de la importancia de informar acerca de aquellos casos sospechosos de COVID-19. Lo cierto es que es un sector con alta probabilidad de contagio al cual en muchas ocasiones se minimiza, y no se le da importancia ni el reconocimiento por su labor cuando, en el ámbito de la salud pública, juega un papel muy importante en la desinfección y el saneamiento de cuerpos en morgues.

Los empleados del sector fúnebre deben continuar yendo a sus lugares de trabajo de manera habitual pero con una demanda laboral mucho más grande, lo que hace que deban cumplir horarios rotativos y, en muchos casos, extendidos para evitar la acumulación de personas en los puestos .

Por otra parte, otro problema que se presenta en las funerarias y cocherías, principalmente en las mas pequeñas, es que que se ven afectadas por faltantes de insumos. Al haber una mayor demanda, los fabricantes de ataúdes, urnas, placas metálicas, por mencionar solo algunos, se encuentran con un aumento exponencial de la producción, lo que genera la necesidad de ampliar la carga horaria al personal llamado “de bajo riesgo” para poder garantizar el abastecimiento y no frenar el funcionamiento de las empresas funebres.

Axel Somogyi, empleado funerario que se desempeña como Chofer de una de las principales empresas fúnebres de Buenos Aires, nos cuenta como transitan y en que cambiaron sus jornadas laborales a raíz de esta pandemia, en el siguiente video.

Autor: Carlos Morillo