Momento de elecciones y cualquier acción que tenga impacto pareciera ser válida a la hora de conquistar votos. Ya no se buscan necesariamente compromisos con modelos de gobierno, sino lisa y llanamente votos. Esto permite que haya desde cambios de discursos, hasta denostaciones  y nuevas formas de apelar a la ciudadanía en las redes sociales. Pero en sociedades globales como las que vivimos, internet y las redes pueden convertirse en un arma de doble filo.

En los medios de comunicación tradicionales, por ejemplo en el caso de la televisión o la radio, el lugar de poder se concentraba del lado del emisor, mientras que el receptor ocupaba un lugar pasivo. Pocas posibilidades tenía de aportar contenido a los mensajes que recibía y también de hacerlos públicos en un ámbito más amplio que no fuera su propia familia o grupo de amigos cercanos. 

En cambio hoy los usuarios de la web no solamente pueden responder un mensaje difundido por algún referente político en el mismo momento en que este lo pronuncia, sino también modificar su sentido y darle un significado diferente que puede volverse más viral incluso que el propio discurso original. Esta posibilidad que brindan las nuevas tecnologías digitales le conceden al usuario/receptor un lugar de mayor actividad, autonomía y poder.

Ejemplo de esto son los memes, que se han convertido en uno de los protagonistas de esta campaña. Ante los anuncios oficiales ya sea del gobierno o de los candidatos opositores; o bien frente a acciones y palabras en los que la sociedad ya no confía, la creatividad toma la delantera y casi al instante los internautas hacen visibles y multiplican sus “obras”, cuestionando, relativizando o incluso ridiculizando los mensajes.

¿Qué es un meme?

Un meme es una idea, concepto, situación, expresión o pensamiento, manifestado en un texto, imagen, audio o video, que se replica mediante internet de persona a persona hasta alcanzar una amplia difusión. Puede propagarse mediante hipervínculos, foros, imageboards, sitios web y cualquier otro medio masivo pero sobre todo en las redes sociales.

En esta campaña presidencial, la mayoría de estas piezas tuvieron como denominador común al humor, muchas veces picante o ácido, pero que también pudo convertirse en crítica o reclamo. Uno de los últimos memes de gran impacto surgió ante una interpelación que el propio presidente realizó a través de Twitter, donde pidió que compartieran una foto con su imagen y la frase “Yo lo voto”. La estrategia estuvo enfocada en hacer que las personas hagan pública la adhesión al candidato oficialista y volver viral el acto de adherir, sumando a la construcción de una imagen positiva del primer mandatario.

Sin embargo, si bien muchos compartieron la imagen desde sus cuentas personales, en tan solo unos minutos otros usuarios comenzaron a volver viral la misma imagen pero con frases como “Yo lo boto”, “Yo no lo voto”, “No lo banco”. Obviamente aquí los memes plantearon una posición contraria a la que se quería instalar.  

¿La elección está definida?

Según las últimas encuestas la diferencia entre los principales candidatos era muy corta. Sin embargo las PASO dieron a conocer la tendencia y ya sobre una base real y empírica, tenemos un panorama más certero sobre el rumbo político y económico que en octubre adoptará el país.

Mientras tanto, los candidatos siguen buscando el impacto inmediato que, de la mano de los memes, o no, ofrecen perlitas de campaña que muchas veces distraen la atención de los verdaderos problemas de cada día. El marketing político despliega sus acciones con una sola finalidad: resultados. Son embargo, hoy esos resultados posiblemente no sean los esperados.

De la mano de las tecnologías digitales la comunicación se vuelve más horizontal y esto repercute también en la política. La ciudadanía se expresa, interviene y participa en los temas que le interesan ayudando a construir el sentido de la realidad que vivimos. Ya no hay una sola mirada, ni una única verdad. Hoy el debate se abre, las definiciones se manifiestan y la decisión final, más que nunca, se palpita en las redes.