#AlMaestroConOrgullo



Este mes celebramos el día del Maestro. Para homenajearlos proponemos, además de desearles un feliz día, pensar un poco en la realidad actual de quienes eligieron hacer de la enseñanza su profesión ¿Cómo se encuentra la figura del maestro hoy? ¿Cuál es el contexto en el que enseñan? ¿Cuáles son sus demandas?

#Guías Al recordar nuestro paso por las aulas muchos de nosotros aún podemos ver la imagen de ese profesor o profesora que marcó nuestro camino. Tal vez fue por la manera de dar sus clases, por la admiración que imponía su presencia, por la paciencia que supo tenernos o porque despertó la llama de nuestra vocación. Sin embargo, parece que todo aquello no fuese suficiente para considerar a los maestros y que tengan el prestigio que merecen.

#LaEternaDeuda Pensar en la realidad de los docentes en nuestro país implica también pensar, por ejemplo, en sus salarios. Valorar el aporte que ellos hacen al desarrollo de la sociedad debería empezar con un salario que les permita vivir dignamente. Sin embargo, desde hace varios años la carrera docente se convirtió en sinónimo de mala remuneración y protesta constante ante la necesidad de múltiples mejoras en diferentes aspectos: condiciones edilicias, seguridad, materiales, capacitación, entre tantas otras .

#UnaDemandaUrgente ser docente hoy en escuelas públicas puede ser una profesión de riesgo. Por un lado, el estado de muchos de los edificios es deficiente. La explosión ocurrida el mes pasado en la escuela “Nicolás Avellaneda” de Moreno, que provocó la muerte de su vicedirectora y del portero,  habla de la falta de control e inspecciones rigurosas. Por otra parte, la violencia de la que son víctimas muchos docentes ha aumentado y diariamente se suceden casos de agresiones de alumnos e incluso de padres hacia los maestros de sus hijos.

#PrestemosAtención Esta pérdida de autoridad se potencia con el protagonismo de los medios de comunicación y las redes sociales como voces alternativas a la escuela para hablar sobre eso que llamamos “la realidad”. Entonces, la tarea de enseñar en las aulas se vuelve más difícil aún con alumnos, de antemano, distraídos o sin interés por los contenidos de las materias ¿Cómo competir con el celular lleno de aplicaciones de un joven? ¿Cómo incluir las nuevas tecnologías en el aula con fines académicos? ¿Cómo despertar y mantener el interés de los alumnos frente a contenidos que lejos están de resultar atractivos a las nuevas generaciones?  Son preguntas recurrentes entre los docentes que deben enfrentarse a nuevas demandas y cambios constantes en sus aulas de hoy, en un contexto adverso y complejo.

Por todo esto, hoy, honrar a nuestros maestros es reconocer su trabajo, escuchar sus reclamos, respetarlos y cuidarlos. Es verdad que las instituciones y el Estado tienen muchas responsabilidades sobre el bienestar de los docentes, pero revalorizar la figura del maestro, devolverle nuevamente el lugar que perdió en los últimos tiempos y apoyar sus demandas, es una tarea de todos y todas.