#ESI: la asignatura pendiente



“Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal   para no morir” 
 Fue la consigna de miles de mujeres que en los últimos meses salieron a las    calles para pedir por el aborto legal, seguro y gratuito. La ciudad se pintó de verde en reclamo por sus derechos y calidad de vida. De aquella frase que aún  resuena en nuestros oídos nos detendremos aquí a pensar en el tema de la       educación sexual.

 

#Sexualidad segura y responsable Estar informados y capacitados es importante porque nos permite tener mayor decisión en nuestras relaciones. Mediante la educación sexual aprendemos cómo prevenir enfermedades de transmisión sexual y evitar el embarazo no deseado, así como también cómo cuidar nuestro cuerpo e incluso reconocer y respetar a quienes tienen una sexualidad diferente a la nuestra.  

#Es mi derecho Hace doce años se sancionó en Argentina la ley 26.150, que dice que todos los estudiantes de escuelas públicas o privadas, laicas o religiosas, en sus distintos niveles tienen derecho a recibir Educación Sexual Integral. A la vez se creó un programa nacional que brinda todas las herramientas para que la ley se aplique en las instituciones educativas del país.

#De la ley a la práctica Pero como en muchos otros casos, la ley está pero no se cumple. Según un informe de la Auditoría General de la ciudad de Buenos Aires, no hay un control efectivo de su puesta en práctica y queda a criterio de cada escuela, e incluso de cada profe incluir contenidos de educación sexual o no. Por ejemplo, en el segundo año de escuelas secundarias, menos del 30 por ciento lo hizo.

#Los profes a estudiar Otra de las dificultades para aplicar la ley es la falta de capacitación de los docentes. En la escuela secundaria uno de cada tres profesores no fue capacitado, mientras que en las escuelas primarias el 82 por ciento no recibió formación en la temática.

#Poniéndonos las pilas ¿Qué falta para que se cumpla la ley? Un mayor acompañamiento del Estado. Para lograrlo incluso se podría crear un organismo público dedicado exclusivamente a ello. Y por otro lado, entender que educación sexual no es solamente enseñar el aparato reproductor masculino y femenino. Se trata de crear materiales didácticos atractivos y actualizados, porque como afirma la auditora de la ciudad,

 “…hay que buscar maneras de contarles a los chicos esta información y poder atraparlos también pero sobretodo en este caso es el acompañamiento por parte del Estado, eso es lo que está faltando…”

Mariela Coletta

Digo, de pronto, me parece

Vivimos en un mundo digital donde estamos hipercomunicados. De la mano de Internet, la computadora, tablet o el celular de cualquier joven se convierten en portales de acceso a grandes flujos de información. Pero la cantidad no hace a la calidad. Mucho de lo que leemos o vemos en la web no tiene un fundamento profesional o confiable. Por eso, la escuela tiene el desafío de informar, debatir y concientizar sobre los temas que atraviesan a los estudiantes para mejorar la calidad de vida dentro y fuera de las aulas.