#VosSí #VosNo: Derecho de admisión en escuelas



Tal vez nos pasó alguna vez llegar con amigos a la entrada de un boliche y que el personal de seguridad nos niegue la entrada por considerar que no estamos vestidos como el lugar lo requiere (por ejemplo, con zapatos o camisa) o por alguna otra razón que muchas veces no queda del todo explicitada.

Estas situaciones ocurren frecuentemente y muchas veces son naturalizadas por los jóvenes como parte del “folclore” de los fines de semana. Pero cuando a alguien se le niega el acceso a una escuela, el problema cobra otra dimensión. Entonces entra en conflicto el derecho de admisión de la institución educativa con el derecho a educarse de la persona.

¿Pueden las escuelas otorgar o negar discrecionalmente el acceso? ¿Cuál es el límite entre el derecho de admisión y la discriminación?

Estas preguntas probablemente requieran una respuesta extensa, pero de todos modos queremos dejarte planteado el tema.

¿Qué dicen las leyes?

La Resolución N° 641/81 del Ministerio de Educación de la Nación, tal como lo expresa en su artículo 137, otorga a los colegios privados el derecho de admisión al matricular o rematricular a sus alumnos o alumnas.

Sin embargo, el artículo 1.097 del Nuevo Código Civil dice: “El establecimiento escolar debe abstenerse de realizar prácticas intimidatorias, discriminatorias, conductas abusivas e intempestivas o cualquier acto que restringa la admisión, el cursado regular, produzca daños psíquicos y/o físicos a los alumnos”.

A su vez, en la ciudad de Buenos Aires, la Ley N° 2.681 para escuelas privadas señala: “Las causas que aleguen las instituciones educativas para negar la matriculación o rematriculación, no deben ser contrarias a los derechos reconocidos en la Constitución Nacional y en la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

#Recalculando Entonces algo nos queda claro. El derecho de admisión no puede ejercerse de manera arbitraria o discriminatoria ¿Por qué? Porque la educación es un servicio público de interés social y porque la Constitución Nacional en su artículo 14 sostiene: “Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: (…) de enseñar y aprender”. Y como la Constitución es nuestra norma fundamental, de mayor jerarquía, todas las demás leyes no deben ir en contra de sus principios.

#Un Estado presente El Estado tiene un rol de garante del derecho a la educación y por lo tanto debe intervenir en estos casos para impedir la vulneración de los principios generales de igualdad ante la ley y no discriminación. La integración escolar es una posible respuesta, donde se plantea un acceso libre a la educación de la mano de un Estado que se ocupe de brindar las herramientas y los docentes adecuados para acompañar en el proceso de aprendizaje, por ejemplo, a chicos que tienen alguna discapacidad o retraso madurativo.  

Si sufriste discriminación por cualquier motivo y en cualquier ámbito, podés denunciarlo en el INADI

No dejes de hacerlo, alzá   la voz!