#AComerSeAprende



Desde pequeños, los niños aprenden diferentes cosas: a leer, a contar, a pensar… Acciones a las cuales se les da mucha importancia. Sin embargo la alimentación suele ser desestimada. Los niños deben aprender desde pequeños, no solo a comer sino a reflexionar sobre la importancia de una alimentación saludable. Si bien muchos hábitos alimentarios se aprenden por imitación; con el paso del tiempo el niño crece y toma sus propias decisiones en cuanto a qué alimentos incorporar a diario. Lo aprendido en la niñez va a hacer que estas decisiones sean o no, las adecuadas para preservar un buen estado nutricional y por consiguiente de salud.

A comer ¿Dónde se enseña?

El hogar es el lugar más importante en el cual los mayores deben transmitir a los pequeños buenos hábitos alimentarios y además dar el ejemplo. Si los adultos comen variado y saludable, es mucho más probable que el niño imite esa conducta y la mantenga en el tiempo.

Por otro lado, existen otros ámbitos dónde la educación alimentaria también tendría que tener mayor peso. Los niños pasan gran parte del día en las escuelas, por lo cual sería interesante que se crearan espacios donde se enseñe a comer: qué alimentos forman parte de una alimentación saludable, por qué es importante prestar atención a lo que uno come, qué implicancia tienen las comidas en la salud, talleres prácticos que enseñen a cocinar y evitar que los niños en su adultez sean delivery dependientes. Por otro lado, continuar fomentando kioskos saludables que ofrezcan frutas y alimentos de buena calidad nutricional para incentivar su consumo y desalentar la excesiva oferta de alimentos ultraprocesados, nocivos para la salud.

En cuanto a las formas de hidratarse, lo saludable es hacerlo con AGUA. Numerosos estudios indican que escuelas con bebederos reducen significativamente el consumo de bebidas azucaradas que solo producen exceso de peso a largo plazo;  de allí la importancia de que estén presentes en cada una .

Por último, continuar fomentando espacios recreativos para el movimiento, impulsar a que reduzcan el sedentarismo y cambiar las horas de pantalla por una salida al parque con los niños.

 

Autor: Diego Sivori