#BelloAbril



Con nuevas promesas y viejos murmullos, el cuarto mes del año arrasa con la calma estival de Enero y Febrero, se reconcilia con las premoniciones inquietantes de Marzo e impiadosamente nos pone frente a frente con  los acostumbrados ajetreos de la vida urbana.

De manera inversamente proporcional a los designios de su etimología, abril deja atrás su esencia primaveral  europea y se adapta al habitual otoño hostil de Buenos Aires. Nuestro “aprilis” no alude precisamente a “aperire”, es decir, a la apertura  de la tierra para regalar sus frutos. En territorio porteño, las flores no comienzan a florecer, sino que los problemas de todos los colores empiezan a renacer.

Como sucesivos dejà vus, los conflictos vuelven al ruedo metropolitano. Los encontronazos del cierre de paritarias retoman la escena política local, las figuritas repetidas de los  sindicatos y del gobierno insisten en mostrar sus uñas y dientes, los paros bancarios nos empujan raudamente a los cajeros automáticos en doble mano, los metrodelegados amenazan constantemente con la suspensión del tráfico de enlatados, los tarifazos de segunda vuelta irrumpen en los bolsillos desolados y, por si fuera poco, los sinsabores de una albiceleste que, literalmente, no da pie con bola  tiñen de angustia el humor y el corazón de los apasionados ciudadanos.

En fin, un nuevo y “bello abril” ya está aquí. Será cuestión de entrenar nuestra querida paciencia, perfeccionar al gran  malabarista que llevamos dentro y saltar magistralmente hacia los retos de un enigmático mayo. Adelante!!!

Autor: Eliana Spinetta