#TeatroPorLaIdentidad: esa lucha por recuperar y no olvidar



Hace muy poco, escuché a Estela de Carlotto resaltar la importancia que ha tenido y tiene el arte, para continuar haciendo visible una lucha que no termina, ni debiese concluir nunca. Sí a la restitución de la identidad de cada uno de los nietos que aún falta recuperar. No a la mirada omisa, la inacción, el fastidio. Hay preguntas que deben seguir haciéndose. Encontrar a los nietos es imprescindible, necesario, justo. Pero el encuentro definitivo también es con nosotros mismos.

#Teatro por la identidad. Desde el año 2000, tal como lo definen desde el propio espacio, es el brazo artístico de Abuelas de Plaza de Mayo, para seguir en el camino de búsqueda de la verdad. Da vueltas y vueltas por todo el país y el extranjero, llevando preguntas, creando consciencia, sin descanso. Cualquier escenario es el lugar que puede, súbitamente, hacer dudar a un joven acerca de su identidad. Porque la búsqueda ha tomado todas las formas posibles, para terminar con el anonimato de más de 400 jóvenes que aún no conocen su verdadera historia. Las veces que se lo define como teatro político pienso en esa frase muy difundida, pero no siempre bien entendida, todo teatro es político. Y amplío: todo arte es político, también lo es la educación y todo aquel escenario que nos interpela como parte de una misma  comunidad. El viento nos atraviesa a todos.

#El teatro.Ha sido, desde siempre, el espacio de representación de la vida humana. Una manera sensible de decir quiénes somos, qué deseamos, a qué nos oponemos, por qué. Una reunión física, material, para recordar que somos parte de un mundo. Rechacemos o no lo que vemos representado, existe un eco que dice: esta es la sociedad en la que vivimos.

Qué es la identidad entonces. Qué somos argentinos?. Qué tenemos un nombre?. Qué vivimos en un barrio?. Qué pertenezco a una familia? Qué canto el himno? Sí. Todo eso tiene que ver conmigo. Pero sobre todo debe ser una pregunta recurrente. Que no se agote en la obviedad.

El teatro se sirve de lo que vive a diario para volver a presentarlo de un modo nuevo, no como pasatiempo, sino como pregunta.

Teatro por la identidad es el brazo artístico de esa deuda impagable. Toda voz humana, en este caso el arte, es necesaria para salvar imágenes y representar aquello que nunca debiera  haber sucedido; pero sucedió, y con una enorme responsabilidad, como sujetos sensibles, debemos acompañar toda expresión que intenta  preguntarse por la identidad. 

Teatro por la identidad, recorre todo el país acercando obras, concursos, charlas, que nacen del teatro.

Teatro por la identidad, es mucho más que un espectáculo, que una visión revestida de hermosas acciones, que una mera interpretación.

La puesta en escena de la memoria es un trabajo necesario para recordar nuestra humanidad. La identidad no es una cualidad que vamos construyendo solamente  con lo mejor de cada uno, ni se trata del nombre que nos engloba y da carácter. La identidad es aquello que debemos sostener a lo largo de toda nuestra vida. El trabajo es diario. Sucede hasta el fin de nuestros días.

Descubrí a largo plazo el valor que tiene el teatro. No tanto por sus textos sino por ese aroma a ceremonia. Como en todo ritual, la respuesta llega a través de la sensibilidad. Por eso el arte ha tenido y tiene que ver tanto con esta lucha por recuperar y no olvidar. Porque apela a lo emotivo, abre esa dimensión que da empatía. No se trata de catarsis. Se trata de hacer piel esa falta. Instalarnos en ese hueco doloroso para tejer conciencia.  

Autor: Gabriela Oyola