Un #HobbySaludable



Últimamente, la tendencia a tener pequeñas huertas en los hogares va en aumento. Es una movida muy interesante y un buen hobby para ponernos en contacto con la naturaleza. A su vez, es una manera ecológica y económica de obtener alimentos naturales que estimulan hábitos alimentarios saludables e incrementan el valor de los platos de comida al estar hecho con ingredientes, producidos por uno mismo.  

Tener vegetales y frutos al alcance de la mano, podría ayudar a que los incrementemos en nuestra alimentación diaria, detalle no menor, si tenemos en cuenta que en Argentina el consumo de éstos se encuentra por debajo de lo esperado.

Encuestas revelan que los argentinos comen menos de 2 porciones diarias de frutas y verduras, mientras que lo que se sugieren es una ingesta de 5 porciones al día.

Una huerta implica aprovechar cualquier espacio del hogar, ya sea externo o interno, en el cual pueden plantarse especies que crecen con mínimas atenciones.

Las huertas en los hogares pueden ser agroecológicas ya que no se requiere instrumental químico y tecnológico como el que se utiliza en las cosechas masivas. A su vez, suele ser sencillo conseguir semillas orgánicas libres de modificaciones genéticas, lo cual favorece una producción más natural. En cuanto a las distancias, los alimentos no deben viajar muchos kilómetros para llegar a nuestros platos; y al ser alimentos frescos, de consumo inmediato, no se les agregan aditivos ni conservantes negativos para la salud. Todos estos factores hacen que los sabores y olores de los vegetales y frutos suelen ser más intensos y alimentos saludables y de calidad.  

Otro aspecto positivo es que si dejamos que los niños participen de la producción, su  interés por los vegetales y frutas podría aumentar. Ésta es una muy buena estrategia para fomentar su consumo, ya que estos alimentos suelen ser difíciles de incorporar en las comidas infantiles.

Algunas especies sencillas para “poner manos a la huerta” son aquellas aromáticas como el orégano, romero, perejil, curry, menta, cilantro, perejil,  y verduras como la lechuga, el tomate, el pepino o ají picante.

No hace falta que tu plato completo provenga de la huerta, se puede comenzar haciendo pequeños plantines que te permitan por ejemplo, agregar un toque de perejil fresco a tus comidas o una hojita de menta a tus mates o infusiones.

Tener tu propia huerta es sinónimo de salud, nutrición y ecologismo.

Autor: Diego Sivori