#EducaciOnsale



La humanidad ha recorrido la historia con ansias de conocimiento. Este ha sido siempre la proteína en la musculatura de las civilizaciones.

En edades pasadas significó un alumbramiento en manos de unos pocos privilegiados. Más cerca en el tiempo, su caída del cielo, encuentra los brazos de un hombre nuevo, multiplicado por miles. ¿Pasamos a fabricar conocimiento en el mismo momento que empezaron a rugir los primeros telares mecánicos?. ¿Lo manufacturamos como una mercancía más?

Un mundo nuevo, multiplicidad de identidades. La complejización y el estallidodemográfico de las sociedades tensionan el rol de la educación y la voracidad del conocimiento allana espacios sin límites, átomo y universo. Con tanta dedicación y optimismo concebimos la fórmula para nuestra autodestrucción masiva. Oppenheimer y Einstein son unos maleducados.

¿El conocimiento ha liberado o sometido al sujeto post-astronáutico? ¿La educación que compramos nos da la chance de cuestionarnos, de pellizcarnos el antebrazo?

 

 

Autor: Matias Lasca