#Picoteo



Levante la mano quién come alguna de estas pavaditas a lo largo del día, mientras estudia o está trabajando: galletitas, chocolatitos, caramelitos, bizcochitos, palitos, alfajorcitos,y demás itos..

Estudios revelan que 7 de cada 10 argentinos picotea entre comidas, relacionándose esto con situaciones de stress o ansiedad, incluso aburrimiento. Pero.. ¿qué pasa con estas pavaditas que se picotean?… Lamentablemente, pueden tener un grave impacto en tu estado nutricional.

Y.. ¿Por qué ocurre esto? Analicemos el picoteo también conocido como snackeo:

Generalmente cuando se come entre las comidas se tienden a elegir alimentos que dan placer: altos en energía, azúcares, sal y grasas saturadas. Esto no solo contribuye a un aumento de peso y de la grasita que viaja por sangre, sino que además no aporta nutrientes como vitaminas y minerales. Otra característica de picotear es que no se mide lo que se ingiere, por eso no hay un momento de comienzo y fin. Simplemente se come.

Entonces.. ¿está mal comer entre las comidas?

Por empezar, vale recalcar la importancia de realizar las 4 comidas principales: desayuno, almuerzo, merienda y cena. Personas que saltean alguna de ellas, están más predispuestas a realizar un picoteo impulsivo de gran cantidad energética durante el día. A su vez, snackear con hambre no permite que se tomen decisiones correctas en cuanto a qué comer.

Sin embargo, si bien picotear no forma parte de un hábito saludable, comer entre comidas puede ser una gran estrategia para evitar tanto el picoteo como comer en exceso en las comidas principales. Pero.. ¿Comer entre comidas no es picotear?  ¡No siempre! También puede ser “realizar una colación saludable”. ¿En qué se diferencian? En que ésta última es programada.

¿Qué se programa de una colación saludable?: cuándo, qué y cuánto se va a comer.

¿Cuándo? Se recomienda hacer una colación a media mañana y otra a media tarde.  Así se evita el snackeos y además se llega con menos apetito a las comidas principales evitando las comilonas excesivas.

¿Qué? Alimentos que no aporten mucha energía y que sean nutritivos. Este tipo de alimentos son fáciles de elegir si lo planificamos de antemano. Caso contrario, vas a agarrar lo primero que se te venga a la mente o tengas a mano, que generalmente es algo poco saludable.

Ejemplos de colaciones saludables:

  • Un puñado de frutas secas como nueces, almendras, castañas,
  • Un puñado de pasas de uvas,
  • Un turrón,
  • Un potecito de yogurt descremado
  • Una fruta fresca o desecada
  • Gelatina con fruta
  • Una barrita de cereal light
  • Un puñado de cereales sin azúcar
  • Una porción de queso descremado tipo port salut

Se trata de seccionar alimentos lo más naturales posibles y dejar el alfajor para ocasiones especiales.

¿Cuánto? Lo ideal es consensuar porciones con un nutricionista dependiendo de la energía que cada uno requiera a diario. Es importante que la cantidad de alimentos sea suficiente para tener la energía necesaria, y que no sea excesiva para evitar un aumento de peso o quitar el apetito de la siguiente comida.

¿Cómo hacer más eficiente una colación saludable? Acompañándola con líquidos sin azúcar, como infusiones calientes (te, café, mate) o bebidas con gas. Éstos dan sensación de plenitud retardando la sensación de hambre.

Entonces,  pulgar arriba para colaciones saludables para hacer más llevaderas tus horas de estudio o laborales.

Autor: Diego Sivori