#ElSapoPolítico en el pozo universitario



 Los pasillos de la Facultades respiran ideas, propuestas, frases, de las más comprometidas y provocadoras.

Las bibliotecas abundan en contenido y los profesores explican con entusiasmo. Las aulas son sinapsis espontáneas, multitudinarias. Y entre tantas ideas, es imposible encontrar a la Derecha. Hasta para ubicar el baño es “-Al fondo, al….oeste”, “-Ehh¿?”. ¿Y por qué?. Puede ser que la Derecha sea tan poco seductora hasta el punto de callarla aquél que la adopta. Aún cuando dispone de tanto discurso y tecnología que podrían embellecerla. Tanto marketing, estrategia comunicativa, publicidad y hasta Hollywood.

Parece que lo mejor que le puede pasar a ella es que no hablen de ella. Pasar desapercibida, modo furtivo. “-Eh? Quién yo? no, noo”. Igualdad ante la ley, igualdad de oportunidades, la república, la patria y se va, se va…se escapó. Se diluyó la definición. Tal vez, describirla da cuenta de lo patético que somos. Acaso la Derecha “rules the world”, sin jactancia, sin confeti, shhhh….como si no existiera. O, pensando más equivocadamente aún, la Derecha es como el Hombre, el ombligo de este mundo, el supremo ignorado. La mano (¿derecha? naaa, aflojá, ya es mucho) invisible. El incipiente irresponsable inescrupuloso. ¿Y todo el resto? o la nada, está en nosotros. La posibilidad de hacer tropezar este andar es….¿el este? (el seudónimo es para evitar, al menos por un instante, que nos patee el pasado). A no incomodarse que la enciclopedia universal se ocupa meticulosamente de encuadernar gestas, como fechas en un calendario, y en los actos aplaudimos todos, conquistados. Sí sí todo muy romántico pero “-¿Te parece esa carrera? Dónde carajo vas a conseguir laburo” o “-De acuerdo a un informe del Departamento de Estado, las últimas decisiones tomadas en lo que respecta a política económica por el país en cuestión no aseguran una adecuada inserción de éste, en el escenario internacional pretendido”

De vuelta a los pasillos de la Facultad, la sonrisa es inevitable con tantos sapos saltando de aquí para allá, símbolos de fertilidad.

 

 

Autor: Matías Lasca