#CineyEducación



Film: La escuela de la señorita Olga
Dirección: Mario Pinaza
Documental. 1991

La escuela como edificio traduce un modo de entender el mundo. En este documental las líneas se rompen, el mundo se abre. En La escuela de la señorita Olga la experiencia de la educación deconstruye no sólo un tipo de arquitectura, síntesis de una mirada educativa racional, simétrica, cerrada . La escuela deja entrar al barrio, al paisaje del entorno, la vivencia que cada integrante de la comunidad tiene para expresar. Estamos hablando de una experiencia pionera entre los años 1935 y 1950 en la provincia de Santa Fe. La escuela se desintegra como edificio y sale de paseo para atrapar el conocimiento. Visitar con los alumnos al carpintero del pueblo, entrevistar a un albañil construyendo su
casa o recoger plantas para abordar la biología. Todos sus personajes recuerdan a la señorita Olga. La escuela es un punto de partida o un puente con una enorme elasticidad que borra fronteras.

 


Film: La pequeña señora de Pérez
Dirección: Carlos Hugo Christensen
Comedia. 1944

Te invito a espiar otro film que contrasta: La pequeña señora de Pérez dirigida por Carlos Hugo Christensen en 1944. Protagonizado por Mirtha Legrand es un clásico del cine de oro argentino. En este Liceo para señoritas no se rompen las líneas: la letra utilizada en los créditos es la vieja escritura caligráfica. La escolarización es entendida como disciplinamiento. Basta con ver la primer escena: el aula, los objetos, la vestimenta están al servicio de esta idea. El espacio es cerrado y el color blanco unifica. El trato docente-alumno responde a este espacio racional: las niñas del liceo son cuerpos autómatas que reproducen conceptos de anatomía y reaccionan ante estímulos guiados por el castigo a las notas. Números que operan como reconocimiento del saber. No hay un afuera. El mundo cabe en esos “pupitres”.

Autor: Gabriela Oyola