#ContenerLaSolución



“-A guardar, a guardar…, cada cosa en su lugar”.

¿Y la basura? ¿ya no está? No tan rápido. En el barrio de Flores, heredero de un dueño de apellido perfumado, respirar profundo pone en aprietos su nombre y caminar sus calles- como la de tantos otros barrios- nos permite conocer mucho de los hábitos de sus vecinos. Sin interpelarlos, en absoluto. Sólo observando su basura explotada alrededor de los contenedores. Pero, ¿cómo? ¿Y lo que aprendimos en el jardín?

Algo pasa. Hay una Ley de Basura 0. ¿Qué?, ¿Dónde? ¡Ni Idea! Ni siquiera googleo para saber de qué se trata.. si tampoco nadie me la hace cumplir..es más  fácil meter todo en una bolsa, cerrarla rápido porque apesta y culpar de la revuelta en el contenedor de la esquina, a quienes se ganan la vida tomando de nuestros desechos, lo que se puede reciclar. Tan necios somos que estigmatizamos a aquellos que nos señalan un principio de solución a tamaño problema y quienes a su vez, revolviendo en nuestra basura buscan una alternativa, a su exclusión laboral. Por supuesto, nosotros contenemos la solución, todo junto en el tacho de casa, que muta en el súper tacho que acarrea todas las tardes el encargado del edificio, que luego devora con sus generosas tapas el contenedor de la calle. Ya está, misión cumplida.

Ah! me olvidaba, luego la enterramos, li-te-ral-men-te. Pero eso no es asunto nuestro, ya no la vemos.

Lo que vemos es un avestruz- mejor dicho, unos cuantos- que aún no identificamos.  

Es hora de enfocar la mirada y de hacernos cargo de la parte que nos toca: dejemos de contener la solución y hagamos el intento de reducir lo que generamos para contener.